¡No sé con qué propósito, pero Dios sí lo conocía!

A ti, mujer virtuosa, que sientes que tu vida ya no puede más con tantas cargas, que no sabes con qué propósito has llegado a la desesperación; Dios si conoce el propósito y Él contestará tus peticiones como lo hizo conmigo. He recibido tanto y tanto que no tengo palabras para expresar mi gratitud con mi Señor. ¡No sé con qué propósito, pero Dios sí lo conocía!

Direccionadas

Mujer que me lees, no importa si se han alojado planes equívocos en tu corazón, invita a Dios a examinarlos. Cuando das acceso total a que Dios vea si tus planes están direccionados al llamado, tu corazón tendrá paz.  Recorrer el camino se hará fácil, no porque esté libre de obstáculos, sino porque sabes quién te ayudará a vencerlos.