El Resurgir de una Mujer

Verso Bíblico: “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.” Isaías 43:19

Pensamiento: “Porque todos los días es una oportunidad para que te vean resurgir. Tu vida es un ejemplo para otras. Enséñales lo que es reconstruirse después de un mal tiempo. Brinda herramientas para que otras se levanten con más fuerzas. Porque todo empieza por ti.” Lisa Rodríguez

¿Qué es resurgir? Es volver a surgir de nuevo, volver a aparecer, recobrar fuerzas y ánimos. Con este significado empiezo a decirte que hoy es un buen momento para sacar a relucir la mujer que hay dentro de ti. Esa mujer que sueñas ser, aquella que visualizas en el futuro y anhelas vivir diariamente. Esa mujer que, a pesar de tener responsabilidades, no se anula. Es esa mujer capaz de buscar ese balance idóneo para cultivarse, dar lo mejor de sí a otros y se impulsa diariamente a crecer. Que no importa las temporadas que atraviese en su vida, la resiliencia la ayuda a levantarse con más fuerzas.

Hoy quisiera compartirte 10 palabras que te ayudarán a resurgir diariamente:

  1. Dios (Nuestra esencia)
  2. Fe (Convicción para hacer algo)
  3. Animo (Motivación Personal)
  4. Proyección (Capacidad de visualizarte)
  5. Planificación (Oportunidad de crear y organizarte)
  6. Acción (Movilización)
  7. Ejemplo (Carta abierta al mundo)
  8. Resultados (No trabajes en vano)
  9. Liderazgo (Transmite lo que aprendes a otras)
  10. Gratitud (La mejor actitud ante lo que haces)

Palabras que te sirven de motivación para que te impulses a conquistar tus metas: en Dios, personalmente, profesionalmente, socialmente, relacional, etc. Hay un verso en la Palabra que nos dice que todas las cosas son hechas nuevas. (De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17)) En Cristo, todo lo pasado queda atrás. Dios tiene una especialidad en no tomar en cuenta nuestro pasado porque su mirada está puesta en la mejor versión de nosotras. Tenemos el ejemplo de Cristo, nuestra meta es parecernos más a Él. Y como mujeres su ejemplo nos debe impulsar en todas las áreas de nuestra vida. Tenemos el ejemplo de un Dios que nunca se rindió hasta conquistar la muerte, y muerte de cruz. El venció; aquella muerte nos dio vida. Nuestro verdadero resurgir está escondido en Cristo. Pero que esa oportunidad nos brinde las ganas de seguir adelante.

Salmo 37:4 dice: “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” Conociendo de todo su amor te comparto lo siguiente:  Sólo Dios y el tiempo te hace entender que los desiertos son necesarios para que puedas vivir una bendición. Sino hubieras pasado por lo que te hizo fuerte, diferente, única y valiosa; hoy quizás no hubieras recibido lo que realmente está lleno de bendiciones para ti.

Por eso, tus ojos se tienen que enfocar no en lo efímero, sino en lo eterno. Cada bendición de Dios te lleva a cultivar cosas eternas y de inmenso valor que podrás gozar aquí en la tierra. Dios tiene guardadas tantas bendiciones y está en nosotras anhelarlas para vivirlas. ¿O acaso Dios no conoce tu corazón? ¿O acaso Dios te dará algo que realmente no quieres? Cuando Dios todo lo que hace lo glorifica. Pide con sabiduría.

Resurgir también conlleva pedir con sabiduría, aprovechar nuestros desiertos y saber todo lo que te mereces. Aquí hablo del valor que poseemos como mujeres. De todo lo que inviertes en ti para crecer y lograr ser una mujer mejor que ayer. De cuán diferente quieres ser porque has adquirido mayor madurez. A través de cada año que ganamos en experiencia, se nos acortan los días para transmitir mensajes llenos de poder y que logren transformar. Haz que cada día cuente. Que realmente Dios nos permita vivir días que cuenten y tengan ganancias eternas. Y que también logremos disfrutarlas aquí en la tierra.

Esas 10 palabras hazlas tuyas cada día. Permite que ellas crezcan dentro de ti y te impulsen a conquistar esa mujer que Dios quiere ver en ti. Cuando una mujer pasa por el proceso de reconstrucción, vuelve con deseos de resurgir y su sonrisa se vuelve tan genuina y diferente. Su mentalidad cambia y atesora lo que realmente tiene valor en la vida. Y como dice el Predicador en Eclesiastés 12:13: “El fin de este asunto es que ya se ha escuchado de todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.” Podemos hacer tantas cosas, ganar muchos amigos, establecer las mejores empresas, ganar una familia y todo lo que queramos; pero si al final Dios no estuvo allí y tomamos en poco su nombre; en la eternidad nada de lo que hiciste o ganaste tendrá valor. Nada vale la pena si Dios nunca estuvo allí. Nuestra vida es transitoria. Vívela intencionalmente.

Con amor,

Lisa Rodríguez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s