10 Palabras que te Impulsan como Mujer

4 de mayo de 2018

Pensamiento: Educa tu mente a creer a cada imposible que se asome a tu vida.

Es de mucha ayuda ser nosotras mismas quienes hablamos a nuestro corazón diariamente para decirnos palabras bonitas y creer toda palabra que Dios nos dice a través de las escrituras. Podemos ser nuestra motivación e impulso para atrevernos a hacer todas aquellas cosas que Dios ha puesto en nuestro corazón. No importando los miedos que vengan con cada reto, esa es la gasolina que necesitamos para arrancar a hacer lo que anhelamos. En 2 Timoteo 1:7-9 dice: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” O sea, en nuestra humanidad podemos sentir miedos y temores que nos podrían paralizar y detenernos ante lo que sabemos Dios nos ha destinado o preparado. Pero si depositamos en oración esos temores, Dios nos ayudará a vencerlos. Los miedos y temores se pueden dominar en el nombre de Jesús, ellos no pueden controlar nuestras acciones.

Por eso hoy preparé 10 pequeñas frases que nos ayudaran si continuamente las internalizamos y las hacemos nuestras cada día.

1. Me amo. Créeme que a muchas de nosotras nos hace falta repetir esta palabra todos los días. El mejor versículo que describe la biblia el amor a nosotras mismas es Mateo 22:39. Este dice: “Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” No podremos amar a los demás sino te amas a ti misma. Primero debes amarte a ti para poder fluir. Ya sabemos que Dios es amor y esa es la base para canalizar el amor sabiamente.

2. Me quiero. Personalmente me gusta repetirme esta frase. Hay muchas maneras de demostrarte que te quieres. La palabra da tantos versos de sabiduría que su fin es guardarnos en Dios. Cuando medimos nuestras palabras cuidamos nuestro ser, cuando cuidamos nuestro cuerpo demostramos que nos queremos, cuando somos organizadas, prevenidas, diligentes, nos arreglamos, tenemos un espíritu apacible, etc. Toda aquella acción que sea beneficiosa para ti y no le haga daño a nadie estimula a tu autoestima y crecimiento.

3. Me valoro. Como mujer esta palabra late mucho en nuestro corazón. ¿Y sabes qué? Muchas veces esperamos que otros nos valoren como quisiéramos. Pero te digo algo: sólo tú eres la única que debes valorarte y respetarte. Tú eres la única que se conoce muy bien. Con el tiempo y las experiencias sabrás como actuar sabiamente para siempre guardar tu corazón; ese corazón que el enemigo continuamente trata de destruir, lastimar y opacar. Proverbios 4:23 dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

4. Me respeto. Como mujer debes siempre tener presente que eres la única capaz de respetarte. Somos nosotras quienes ponemos los limites para darnos a respetar. Por eso siempre menciono la necesidad de siempre tener principios y valores. Esa es nuestra base para dirigirnos en todo momento. Si sabes que cosas puedes tolerar y cuales no, sabrás cuando poner un alto cuando se asomen ciertas situaciones en tu vida.

5. Me reto. Aquí quiero mencionar a la reina Ester. Una mujer de gran ejemplo y motivación para nuestra vida. A ella no le importó su vida cuando se presentó delante del rey porque sabía que Dios estaba con ella. Me gusta su actitud de proseguir con la voluntad de Dios pese a cualquier obstáculo que venga. Ester 4:16 dice: “Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.” Ella sabía que rompería reglas que le podrían costar su vida, pero aún así se atrevió a desafiar la ley para defender a su pueblo. No te quiero decir que rompas las reglas, pero si Dios te manda a hacer algo, ¡Sólo ve!

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6. No me rindo. Alguna vez en tu vida tendrás que luchar arduamente por tus sueños y metas. Llegará la frustración, desilusión, cansancio, riesgos, verás las cosas imposibles, etc. Pero te recuerdo que no le creemos a un Dios de balde. Le creemos a un Dios que nos da una visión, misión y propósito. Un Dios que nos procesa y nos capacita. Mi consejo es que te repitas a diario: “No me voy a rendir”. Lo más difícil siempre será empezar. Venga lo que venga nunca te permitas rendirte.

7. Yo aprendo. ¡Sí! Como mujeres siempre podemos estar en la expectativa de aprender cosas nuevas. Esa es la base de todo crecimiento. Hasta la misma escritura dice en Efesios 4:23: “y renovaos en el espíritu de vuestra mente.” Constantemente podemos adquirir y renovar nuestra mente. Solo ten siempre la actitud de adquirir conocimientos y de estar dispuestas a aprender de aquellos que han corrido más que nosotras. Añado a esto que, si algún día te equivocas, permite que otros te corrijan en amor. La corrección en amor te ayuda a crecer.

8. No existen límites para mí. ¿Quién dijo que existen limitaciones para aquellos que creen en Dios? Filipenses 4:13 dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Toda meta y todo sueño que sea depositado en las manos de Dios tiene el poder de hacerse realidad. No te digo que somos nosotras quienes determinamos el cómo, porque Dios hace las cosas como quiere. Al fin es El quien se lleva la gloria y no nosotras. Se harán realidad a la manera de Dios. Sólo estemos dispuestas a ser dirigidas por Él.

9. Tengo fe. Si Dios no está en nuestros planes no vale la pena proseguir con ellos. ¿Quién desea tener éxito cuando planifica? Creo que todas tenemos esa palabra en la mente cuando deseamos hacer algo. Deseamos que todo salga bien y de frutos. Proverbios 16:3 dice: “Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.” Dios puede darnos el éxito cuando dejamos a Él obrar en nuestros asuntos. Por eso, la fe es necesaria siempre y no solo cuando nos proponemos hacer algo. Saber que Dios existe, nos ama, nos levanta, nos reta y nos impulsa es suficiente para nosotras. Nada más con ver su gloria a través de la naturaleza es suficiente para creer en Él. Dios habló y creó lo que hoy vemos. Por su palabra fueron creados los cielos. Por lo tanto, si Dios dijo algo sobre tu vida cree que lo hará. Ten fe.

10. Soy fuerte y firme. Nada mejor que ser una mujer de carácter. Aquella que se para firme ante cualquier circunstancia y no teme caminar creyendo. Una mujer fuerte es aquella que enfrenta los retos aun cuando no sabe como empezarlos, es aquella que se somete a los procesos sin quejarse, aquella que se cree capaz, aunque al momento carezca de ciertas aptitudes y habilidades. Todas sabemos que en el trayecto aprenderemos si no nos detenemos.

Hoy te invito a permitirle al Señor obrar en ti en cada área de tu vida. Hoy oro por ti para que Dios derrame sus bendiciones sobre tu vida y te impulse a ir tras sus sueños sobre ti. Oro para que afirme tu fe y crezcas en Él. Oro para que con nuestra actitud le digamos al mundo ¡Cuán grande es Dios!

Con amor,

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Lisa Rodríguez

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