Apodérate de la Promesa de Dios para tu Vida

19 de febrero de 2018

Verso Bíblico: “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.” 2 Corintios 1:20

Quiero empezar este escrito alentándote a no rendirte, a trabajar fuertemente por una promesa de Dios, a seguir caminando en pos de una palabra de fue dada a tu vida, a que actúes a favor de Dios porque tan sólo le creíste. Honras y exaltas a Dios cuando le crees y actúas a favor de una promesa. Tu actitud ante una promesa es importante y esencial para que la puedas ver hecha realidad. Somos hijos e hijas de fe que creemos sin ver. Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. (Hebreos 11:1-2)

Números 23:19 dice: “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ­¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”

Tan sólo cree. Es necesaria la fe para actuar y alcanzar lo prometido. Aunque no veamos la promesa cumplirse en el tiempo que deseamos, nunca pierdas de perspectiva los procesos a los que Dios nos somete. Es necesaria la humildad, la paciencia y la obediencia ante Dios para encaminarnos a la promesa. No cometas el error de no querer someterte a los procesos de Dios por no tener la paciencia de esperar el tiempo perfecto de Dios. Creo que Dios nos procesa para desarrollar en nosotros las cosas que hacen falta para ser funcionales dentro del propósito. Dios sabe las cosas que nos hacen falta para crecer en El. Todo es para su gloria y necesitamos desarrollar esa humildad y determinación para nunca perder de vista para quién es lo que hacemos.

Si tienes hoy alguna duda de cuál es tu propósito en Dios, si aún no tienes claro los sueños de Dios para tu vida, si existe confusión o necesitas un impulso y motivación para ir tras su voluntad, te invito a leer los siguientes puntos. A veces los sueños de Dios no se cumplen tan pronto Dios nos da la palabra. No. Existe un proceso y un tiempo determinado en el cielo para su cumplimiento. No permitas que tu vida aquí en la tierra solo vea de lejos una promesa, cuando puedes creer y encaminarte a vivirla.

¿Cómo sabremos si se harán realidad?

  1. Lo más importante es saber que nos hemos reconciliado con Dios o lo hemos aceptado en nuestra vida como nuestro único Salvador. Cuando nos dejamos gobernar por Dios tendremos la seguridad de que su voluntad para nuestra vida será revelada. Romanos 8:14 dice, “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.” Necesitamos al Espíritu para obtener su guianza y dirijirnos al cumplimiento de una promesa. No es con nuestras fuerzas y a nuestra manera. Dios prometió y en su soberanía el lo hará realidad.
  2. Estás alineada(o) a su voluntad.
  3. Vives en el orden de Dios para tu vida. Por eso los procesos de Dios son tan importantes para nuestra vida. Si lees Génesis 1-2, te darás cuenta que Dios fue paso por paso antes de crear al hombre. Primero trabajó en la creación y en preparar el lugar adecuado para que pudiera subsistir en la tierra. Dios actúo junto con la sabiduría. Dios planificó con inteligencia nuestra vida. Y si Dios te entregó una promesa, créele aunque no la veas cumplida en el presente. Dios estará trabajando.
  4. Estamos trabajando para ver su cumplimiento. Esto es parte de creer. Como personas prudentes y de fe, nos capacitamos para brindarle lo mejor. ¿Qué Dios no honrará eso? Claro que sí.
  5. Cuando permitimos que sea Dios y su Espíritu quiénes dirijan nuestra vida, el endereza nuestro camino.

    “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.” Salmo 37:5

  6. Tenemos que desarrollar determinación y enfocarnos en buscar las cosas de arriba para que la obediencia desate la bendición de sus promesas.

    “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.” Colosenses 3:3

    “Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:33

  7. Estar dispuestos a mejorar en todas aquellas áreas que necesitamos crecer y madurar. Aceptar la mentoría y consejos de aquellos que tienen una madurez espiritual conforme a la palabra de Dios y no es fingida nos ayuda a alcanzar promesas en Dios.
  8. ¿Cómo saber su voluntad? Necesitas andar en el orden de Dios para conocer los propósitos de Él para tu vida. Fue cuando volví a sus brazos que su propósito para mi vida fue revelado. En el camino, he carecido de cualidades que me hacían falta para poder ejercer el llamado como Dios ahnela. Aun falta por crecer, pero alinearse a su voluntad y permitir trabajar en nosotros nos llevan a dar un paso más adelante para ver el cumplimiento de una palabra y promesa para nuestra vida.

Con amor,

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Lisa Rodríguez

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