De mi Corazón al Tuyo

Sé que estarás de acuerdo conmigo en que una de las frases que más decimos las madres es “tengo un presentimiento” o “mi corazón no se equivoca”.  ¿Estás de acuerdo mamá? No has sido solo tú, muchas de nosotras hemos dicho estas palabras en nuestro rol de madres.  Es un sentimiento, una corazonada o una intuición.

Si existe algo que nos paraliza y nos detiene, aun físicamente, es cuando tenemos un presentimiento de que algo sucederá con nuestros hijos.  Nos convertimos en policías, detectives, doctoras, psicólogas, etc. Dependiendo de cuan fuerte somos en el intento, puede que lloremos o no. Pero de algo si estoy segura, entramos en acción.  Oramos, buscamos recursos, y aun ya cansadas al final de día, nuestro amor por ellos nos impulsa a educarnos sobre aquel diagnóstico o condición que nos dijo el doctor sobre ellos.

Mamá, quiero decirte que he estado en esa posición de madre en muchas ocasiones. Para serte sincera, no ha sido nada fácil. En ocasiones he sido fuerte, pero en otras me he desbordado en llanto.  En estos 11 años he tenido el valor de hacer las preguntas que jamás pensé haría, sin pensar que opinarían de mí. Los sentimientos en mi corazón estaban enfocados en saber, entender y encontrar las herramientas para poder comprender y ayudar a mi hijo.  Cuando ya no habían médicos, especialistas y terapeutas; quedábamos él y yo.  El esperando todo de mamá y yo esperando todo de Dios. ¡Sí! Todo de Dios, pues estaba clara en que mis fuerzas y valentía vendrían únicamente de Dios para ser su guía.

En el Propósito (6)

Hace un tiempo atrás mi pastor me dijo unas palabras que quedaron marcadas en mi corazón para siempre. Me dijo, “tu hijo ha llegado para cambiar tu corazón, te hará ver las cosas diferentes”.  Esas palabras cargan una realidad muy significativa en mi vida.  Es precisamente mi hijo la herramienta que Dios utiliza para hacerme ver qué cosas se han alojado en mi corazón y es preciso arrancarlas.  Con una simple expresión su sensibilidad lo impulsa a preguntarme y decirme muchas cosas tales como:

Mamá, ¿ya no estás feliz como horita?

Mamá, ¿por qué sonríes?

Mamá, ¡eres mi mariposa!

Sus expresiones me hacen entender que conoce muy bien lo que es una metamorfosis porque ha visto el continuo progreso de esta mamá mariposa. Poder seguir abrazando la realidad del hijo especial que Dios me permite criar, sin culpabilidad o resentimientos, me hacen abrazar el verso bíblico que dice en 2 de Corintios 12:9: “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.  Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”

Tu rol como madre de un hijo(a) especial, lejos de minimizarte, debe empoderarte. ¿Y sabes por qué? Porque Dios te eligió a ti para esta gran tarea acá en la tierra.  No es fácil afectar nuestro entorno de manera positiva cuando este viene cargado con retos especiales, como una condición médica o diagnóstico.  Más bien, conviértelos en la plataforma que Dios ha puesto en tus manos para crear, de algo especial en tu hijo(a), a algo profundamente especial y diferente.

¿Necesitas coraje para día a día forjar a ese ser especial? 1 Crónicas 16:11 te dice a ti mamá: Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente. Te garantizo que si sigues este consejo, Dios te dotará de lo que necesitas para capacitarte en la crianza de tu hijo(a) especial. Recuerda, Él te lo entregó y así también te entregará las herramientas. Pondrá seres especiales cerca de ti para lograrlo. ¿Necesitas confianza para maximizar todo lo que Dios ha confiado en tus manos? Recuerda, que así como Dios habló a Israel en Isaías 41:13: “Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo“. Así también lo hará contigo. Como madres especiales no bajar la guardia es innato, ya que contamos con una dosis muy real de las capacidades de nuestros hijos(as) y buscar nuevos objetivos que se acerquen a ellos es esencial.

Mamá, no le permitas a tu corazón desmayar. Continua sembrando con fe y ten la certeza que cuando el terreno esté listo, brotarán los colores más hermosos y el fruto de todo el esfuerzo.  No meramente en logros o premios adquiridos, sino en llegar a ser capaces de confiar en sí mismos y en entender su propósito en Dios. Pero para ello es necesario aceptar, llorar, reír, pedir perdón, perdonar, dar gracias, aprender, abrazar, callar, consolar e intentar; pero sobre todas las cosas, el corazón valiente de una madre. Un corazón que no se rendirá ante tan especial privilegio de haber sido seleccionada para guiar a un ser especial.  Un niño que fue detalladamente formado en el vientre con grandes propósitos de impactar vidas, mostrando el amor de Dios de una manera pura y transparente.

Con amor,

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Suheil Cruz

Te amo Sebastían.

 

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Mateo 19:14 dice,

“Pero Jesús dijo: Dejad los niños venir a mí y no se lo impidáis; porque de tales es el reino de los cielos”.

Madre, de mi corazón al tuyo.  No temas a lo que el mundo pueda decir, no temas a lo que un diagnóstico dicte, no temas a lo terrenal; confía en lo que Dios puso en tus manos para levantar. Esfuérzate y se valiente. Te regalo estos pensamientos:

 “En el deseo de alcanzar la luna el hombre se olvida de disfrutar de las flores que nacen a sus pies”.

Albert Schweitzer

“Siempre supe que algún día podría mirar atrás y sonreír al recordar mis lágrimas, pero nunca pensé que algún día mi alegría podría hacerme llorar”

Autor Desconocido

6 comentarios sobre “De mi Corazón al Tuyo

  1. Waaaaowwwwww!!! Poderoso mensaje mi hermana bella…. Que lindo ver como tu vida llena del poder del espiritu cambia tu vision y perspectiva de la vida y el diario vivir…Te amo….

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  2. Suhei hermosa palabra de exhortación y de motivación para tantas madres que hoy pueden sentirce inconformes con su rol de madres, o que sienten que sus fuerzas recaen. Te felicito por dejarte usar por Dios. No hay duda que cuando tenemos un encuentro con nuestro Padre Celestial y somos sellados con su Santo Espíritu, definitivamente nuestros ojos espirituales son abiertos; teniendo asi, una perspectiva completamente diferente a la que antes tenianos en cuanto a nuestra manera de pensar y de actuar. Es por ende, que nuestra circunstancias cambian, nuestros pensamientos cambian y la manera de pensar y valorar las cosas cambian. Y aunque aceptamos a nuestros hijos como Dios nos los envia, Cuando reconocemos su soberanía y sabemos que él todo lo hace por amor a nosotros; entendemos que son pedacitos de cielo y bendiciones directas de El para nosotras…

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    1. Amén. Y Dios hoy hablaba a mi corazón que la no aceptación y negarles nuestro amor es decir que Dios cometió un error y jamás es de esa manera. Dios es maravilloso y aun a través de esos seres chiquitos que nos siguen a todos lados, vemos que fueron enviados a nuestro vientre con grandes propósitos para sus propias vidas pero para nosotras como madres también. Como tu dices bendiciones directas de Él para nosotras…
      Gracias bella por tus palabras… Largo camino nos resta como madres.
      Romanos 8:28 “sabemos que a los que aman a Dios, todas as cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a Su propósito son llamados “.

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