Dios en el Asunto

Creo que siempre habrá más para dar. Realmente, muchas veces me detengo a meditar solo en eso. Desear ver más allá para entender y anhelar dar más hasta que se dé lo mejor y aún lo excelente. No seria sabio iniciar planes sino se cuenta con Dios. Nuestro corazón puede concebir muchos planes; pero la palabra declara en Proverbios 19:21 lo siguiente: “El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor”. (NVI) Con ese verso te puedo decir con confianza: “Sin Dios en el asunto, no habrá éxito”. Entonces, ¿ por qué no empezar bien?

La mujer puede desarrollarse en muchas áreas de su vida. Pero es más grato y reconfortante saber que las mujeres podemos brillar, aún más, en las manos de Dios. Dios ha puesto en manos de muchas mujeres tantas bendiciones, que no sería prudente que éstas sean desperdiciadas.

Dios es un Dios de propósitos. El da vida a los sueños que pudo haber depositado en ti en una etapa más joven. Creo en los sueños de Dios. Pero también creo en los procesos y los tiempos de Dios. Te expongo el ejemplo de José, hijo de Jacob y Raquel. Este siendo joven tuvo dos sueños. (Ver Génesis 37: 5-11) Estos sueños eran proféticos y revelaban su posición de gobierno que ejecutaría más adelante. José atravesó muchas circunstancias adversas que eran necesarias para llevarlo al cumplimiento del propósito de Dios en su vida. Con esto quiero decirte que Dios puede entregarte sueños; pero en su “kairos” se cumplirán.

Algo que sí quiero exponerte es lo siguiente; el hecho de que Dios deposite un sueño en tu vida, no quiere decir que sucederá por arte de magia. Dios puede estar en el asunto, pero a nosotras nos conviene alinearnos al propósito de Dios, hallar la constancia, perseverancia y capacitarnos, hasta que caminemos en su cumplimiento. Puedes adquirir todo lo necesario y útil para dar lo mejor de ti al Señor. Puede que hoy no estés viviendo en tu propósito, en su total función, pero vas camino hacia él. A través de las experiencias adquiridas podemos ver las cosas de un modo diferente.

Dios es fiel, a pesar de que muchas veces le podemos fallar, el insiste en atraernos hacia Él. Yo creo en que Dios nos regala dones, que no son para exaltar nuestra persona; sino la imagen de Cristo, y traer edificación al cuerpo (La Iglesia). ( Ver 1 Corintios 14: 12)

Yo me he preguntado muchas veces:

  • Dios, ¿qué haré si canto y tu presencia no está?
  • ¿Qué haré si escribo y tú allí no estás?
  • Acaso, ¿la letra puede hacer algo más que posarse en un papel?
  • Acaso, ¿la música que otros pueden escuchar puede hacer algo más que emitir un sonido agradable?

Esto me lleva a la historia de David cuando tocaba el arpa delante de Saúl. En 1  Samuel 16:14 en adelante, describe que el rey Saúl era atormentado por un espíritu maligno. Es curioso que fueron los siervos del rey quiénes solicitaron que trajesen a alguien que supiese tocar el arpa.

Me pregunto: ¿Qué supiese tocar solo el arpa?, o que no tan solo supiese tocar el arpa, sino que éste sepa tocar el corazón de Dios. Yo no sé cómo ellos llegaron a saber de David, joven enajenado en esos momentos del ambiente de gobierno. Desconozco si se llegaron a preguntar esto: ¿A quién dirige su corazón y mente cuando lo hace? Sin duda alguna, David daba lo mejor al tocar; pero los espíritus malignos huían de Saúl cuando David tocaba. De seguro había algo más en David para que la atmósfera que rodeaba al rey Saúl fuera transformada. Esos hombres sabían lo que necesitaba el rey. Ellos sabían que necesitaba de alguien que tuviera la presencia del Dios que un día estuvo con Saúl. La clave la declaró un cortesano en el versículo 18 cuando dijo: “Conozco a un muchacho que sabe tocar el arpa. Es valiente, hábil guerrero, sabe expresarse y es de buena presencia. Además, el Señor está con él…”. ¿Cómo es posible que desde el lugar del rey, dieran con David, joven pastor de ovejas? Cuando Dios está en tus asuntos, otros lo notarán y lo divulgarán.

Sigo pensando: “Dios debe estar en nuestros asuntos”.

Sea cual sea el propósito de Dios en tu vida, y la manera en que El haya dispuesto procesarte; nada vale la pena si Dios no está. Los sueños de Dios no cobran vida sino con El. Tus planes no tendrán éxito si a Dios no lo incluyes en ellos. ¿Quién mejor que Dios para confiar la dirección de nuestros asuntos?

“Creo que debe haber algo más en las cosas que hacemos para Dios, algo que produzca frutos verdaderos y no mengüe; sino crezca”.

 

cropped-makeup_20170602230846_save4257.jpg
Por Lisa Rodríguez

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s